Mujeres en Ciencia: Remover las aguas para transformar la Academia

Las brechas de género en la ciencia siguen siendo un desafío, especialmente en áreas STEM, donde la participación y liderazgo de las mujeres continúan siendo menores. Frente a este escenario, el consorcio Ciencia e Innovación para el Futuro impulsa acciones para fortalecer su presencia en la academia, promoviendo transformaciones institucionales, visibilización y equidad en el desarrollo científico.

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Durante las últimas décadas, el desarrollo científico y tecnológico se ha consolidado como uno de los motores fundamentales para el progreso de las sociedades. Sin embargo, este avance no ha estado exento de desigualdades. Las brechas de género persisten, especialmente en áreas STEM -ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas- donde la participación y el liderazgo de las mujeres continúan siendo significativamente menores. En este contexto, iniciativas como el consorcio Ciencia e Innovación para el Futuro han asumido el desafío de promover transformaciones estructurales en la formación, investigación e innovación universitaria, incorporando la perspectiva de género como un eje estratégico.

El consorcio tiene el claro objetivo de fortalecer la participación, permanencia y liderazgo de las mujeres en la academia y en los ecosistemas de investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento. Esto implica no solo aumentar la presencia femenina en estos espacios, sino también transformar las culturas institucionales que históricamente han reproducido desigualdades. Para ello, ha impulsado diversas acciones orientadas a visibilizar el aporte de las mujeres en la ciencia, combatir estereotipos y generar condiciones más equitativas para el desarrollo de trayectorias académicas y científicas.

Durante los últimos tres años, el trabajo desarrollado ha permitido avanzar en varios ámbitos. Uno de los hitos más significativos ha sido la creación de espacios de encuentro y articulación entre académicas e investigadoras de las universidades del consorcio, como los encuentros “Mujeres Desafiando Ciencias”, que han permitido compartir experiencias, reflexionar sobre los desafíos comunes y proyectar estrategias colectivas para avanzar en equidad de género en la academia.

Asimismo, se han implementado campañas comunicacionales orientadas a cuestionar los prejuicios y estereotipos que históricamente han limitado la participación de las mujeres en el ámbito científico. La campaña “Removamos las aguas” representa precisamente esa invitación a movilizar las estructuras socioculturales que aún reproducen desigualdades, promoviendo nuevas narrativas sobre el rol de las mujeres en la ciencia, la tecnología y la innovación.

Junto con ello, se han desarrollado diversas acciones de visibilización y divulgación científica con enfoque de género, incluyendo conversatorios, exposiciones y actividades dirigidas a niñas y jóvenes para incentivar vocaciones científicas. Estas iniciativas son fundamentales, ya que permiten mostrar referentes femeninos en áreas donde la presencia de mujeres ha sido históricamente invisibilizada.


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Otro avance relevante ha sido la incorporación progresiva de la perspectiva de género en instrumentos institucionales, como bases de concursos y programas de apoyo a la innovación y la investigación. Este tipo de medidas contribuye a generar condiciones más equitativas para el acceso a oportunidades dentro del ecosistema científico.

A estos avances se suma la corresponsabilidad en los cuidados. En diversas universidades del consorcio se ha comenzado a impulsar la habilitación de salas de lactancia y espacios de cuidados, reconociendo que las trayectorias académicas y científicas no pueden desarrollarse en igualdad de condiciones si no se consideran las responsabilidades de crianza que muchas veces recaen de manera desproporcionada en las mujeres. Estas iniciativas buscan generar entornos universitarios más humanos e inclusivos, que permitan compatibilizar la vida académica con la maternidad y el cuidado, avanzando hacia instituciones que valoren y acompañen las distintas dimensiones de la vida de su comunidad.

Sin embargo, a pesar de los avances alcanzados, los desafíos siguen siendo importantes. Las brechas de género en áreas STEM persisten, especialmente en disciplinas tradicionalmente masculinizadas. Del mismo modo, las mujeres continúan subrepresentadas en cargos de liderazgo académico y en espacios de toma de decisiones dentro de la ciencia.

A ello se suman barreras estructurales que afectan las trayectorias profesionales de muchas investigadoras, como la persistencia de estereotipos de género, las dificultades para conciliar la carrera académica con las responsabilidades de cuidado y la existencia de sesgos muchas veces invisibles en los procesos de evaluación y reconocimiento académico.

Por esta razón, desde Ciencia e Innovación para el Futuro entendemos que avanzar hacia una ciencia más equitativa requiere no solo acciones puntuales, sino transformaciones institucionales profundas y sostenidas en el tiempo. Es necesario seguir fortaleciendo las políticas universitarias con enfoque de género, implementar acciones afirmativas que favorezcan el liderazgo femenino, promover programas de mentoría para investigadoras y continuar sensibilizando a las comunidades académicas sobre la importancia de la igualdad de género en el desarrollo científico.

“Remover las aguas” implica cuestionar estructuras históricas, abrir espacios para nuevas voces y construir instituciones más justas e inclusivas. “Desafiar la ciencia” implica co-construir una ciencia más diversa, más justa, más democrática y, sin duda, más capaz de transformar el futuro.


La Dra. Viviana Rodríguez Venegas es trabajadora social, Licenciada en Trabajo Social y Magíster en Gerencia Social. Actualmente se desempeña como Directora de Género, Diversidades e Inclusión y Profesora Asociada en la Universidad de Atacama, Chile. Su trayectoria académica y de gestión se desarrolla desde una perspectiva de género, interseccional y de derechos humanos, con experiencia en el diseño e implementación de políticas institucionales en educación superior.

Su trabajo investigativo se ha centrado en las desigualdades de género en contextos territoriales, particularmente en el norte de Chile, abordando problemáticas vinculadas a violencia de género, desapariciones y femicidios, así como las relaciones entre territorio y sostenibilidad de la vida. Asimismo, ha desarrollado numerosos estudios sobre mujeres indígenas del norte de Chile, analizando sus trayectorias, formas de participación política y saberes situados desde una perspectiva intercultural. Es autora de los libros Memoria Feminista Atacama (1973-2022) y Pioneras UDA, obras que recuperan trayectorias, luchas y memorias de mujeres en la región de Atacama, fortaleciendo una producción de conocimiento comprometida con la memoria, la justicia y la transformación social.